Por Enzo Ibiri

Todos los partidos se arrancan con la ilusión de que la situación cambiará. Más aun, si El Lobo venía de ganarle en condición de local a Gimnasia (J). Fue un resultado esperanzador para intentar comenzar con la levantada del equipo de Diego Pozo. 

El encuentro con El Funebrero había arrancado con un Mensana más seguro con la pelota y con las mejores chances respecto al equipo de Bianco. Se notaba actitud que había sido impulsada por el triunfo al homónimo oriundo de Jujuy. Gimnasia se veía más enfocado y salió a buscar el partido más firme y se vio mejor con la pelota que El Chaca, pero le faltó el gol. La falta de eficacia, es decir, la ineficacia de los delanteros blanquinegros: Cabrera malogró tres goles, dos que podían haber sido de cabeza y el tercero lo erró sobre el final.

Gimnasia demostró, una vez más, no estar a la altura de la circunstancias, y se le complica si quiere aspirar a mantenerse en la lucha por el ascenso que lo deposite a jugar en la Superliga.

Chacarita - Gimnasia

Además, la lesión de Franco Carrasco le sumó otro dolor de cabeza al equipo de Diego Pozo, quien va a tener que buscar en el banco de suplentes una respuesta para el próximo partido de la Primera Nacional que ocupe un lugar en el mediocampo. En el partido con El Funebrero entró Zabaleta para ocupar el espacio que dejó Carrasco, ingresó de buena forma, pero El Lobo pierde un estandarte en la mitad de la cancha para lo que viene, y la lesión parece ser grave.

Además, la fortuna parece no tener los colores del Lobo. Porque el central, Renzo Vera, anotó su segundo gol en propia puerta y parece ser un maleficio esto de no meter en el arco de enfrente y que el arco propio se vaya con goles dentro de la red. El conjunto Mensana debe mejorar para meterse en la lucha por la Zona 2 de Primera Nacional.