Por Juan Manuel Quiroga

Matías Minich continuará siendo el entrenador de Independiente Rivadavia para la segunda vuelta que comenzará en 2020. El entrenador se tuvo que hacer cargo del equipo luego de la renuncia de Luciano Theiler y en cinco partidos demostró que está capacitado para sentarse en el banco de suplentes.

Minich agarró un equipo hundido animicamente y sin una idea de juego. Si bien es algo apresurado sacar demasiadas conclusiones en cinco encuentros, el DT encontró el equilibrio, tomó decisiones que había que tomar y le aportó sentido común al mundo azul.

Con él en el banco, el Azul venció a Morón y a Platense, empató con Mitre (mereció más) y perdió contra Barracas (mereció más) y frente a Temperley en una flojisima presentación. Su esquema fue variando, ya que en su primer partido jugó con un punta y en el último lo hizo con tres. Lo que no cambió fue la intensidad y la propuesta de poner en cancha jugadores de buen pie que busquen sociedad y tener la pelota.

Si Matías Minich dio la talla y calmó las aguas en un momento de crisis, se merece la oportunidad para arrancar de cero mediante una pretemporada de por medio e imponer su idea en la Primera Nacional. A su cuerpo técnico se sumará Ariel Agüero como ayudante de campo.