Por Mariano LTW!

«La magia vuelve al Parque”. Así, con ese pedazo de título, el diario Uno de Mendoza recibía hace poco más de un año a Sergio Oga, que regresaba a Gimnasia tras un paso por Central Norte de Salta. Es que en el Lobo mendocino, el volante cordobés es poco menos que un prócer. Fue fundamental para el ascenso que lograron en 2014 frente a Talleres y es uno de esos jugadores que conoce el ascenso como pocos.

Nació futbolísticamente en Las Flores, en la Liga Cordobesa, y vistió las camisetas de Juniors, San Martín (T), Central Córdoba, Central Norte, Desamparados y Gimnasia (M), entre torneo Federal B, Federal A y Nacional B.

Dentro de dos semanas, el volante cumplirá 36 años y sabe que el reloj biológico no da marcha atrás. Le queda una larga temporada por delante y trata de no pensar en otra cosa.

“Me siento bien, no he tenido lesiones graves así que creo que puedo seguir tirando un par de años más”, avisó.

Jugadores de fútbol festejando
El festejo del equipo mendocino tras conseguir el ascenso al Nacional B.

Reconocido hincha de Talleres, Oga no olvida el sabor agridulce que se llevó del Kempes el 7 de diciembre de 2014 cuando con un gol suyo, el Lobo se ponía en ventaja (1-0) sobre el local y cerraba un global de 3 a 1. “Cuando uno empieza a jugar pierde un poco el fanatismo. La verdad es que más allá de todo intenté disfrutar por mis compañeros y por el club que representaba.