Por Sebastián Palacios

Quizás hoy los puntos no parezcan una preocupación para Godoy Cruz que goza de un buen promedio y viene de disputar la fase final de la Copa Libertadores. Pero si algo está claro en nuestro fútbol, es que con este famoso sistema de descensos no podes descuidarte nunca.

Así lo entiende José Mansur que decidió rápidamente cambiar el timón de este barco a la deriva. Este lunes arregló la salida de Lucas Bernardi de la institución, de común acuerdo, o al menos así lo hizo público el club a través de sus redes sociales.

Paso fugaz: Gómez apenas alcanzó a dirigir seis partidos, todos por Superliga (apenas 1 victoria y 5 derrotas).

El entrenador rosarino agarró a principio de año un equipo destruido, tanto anímica como físicamente tras la salida del ‘Negro’ Gómez. Logró darle un «aire temporal» que bastó para conseguir el pasaje a los Octavos de Final de la Libertadores. Aunque con una deuda futbolística que debía aparecer después de la pre-temporada, según había manifestado el DT luego de igualar en Paraná ante Patronato, por la Copa de la Superliga.

Los 30 minutos iniciales en el partido de ida frente a Palmeiras, ilusionaban a propios y extraños. Aparecían esperanzas de ver un nuevo Godoy Cruz en esta segunda mitad del año. Pero todo quedó en ese chispazo. Con el pasar de los partidos el sueño se empezó a transformar en una pesadilla. Un sin fin de errores (y horrores) futbolísticos desembocaron en la salida del entrenador. Pese a sus desaciertos, Bernardi no es el único culpable. Los dirigentes del Tomba también son los -principales- responsables de este momento.

No va más: por segunda vez, la dirigencia le puso fin al ciclo de Bernardi en el Tomba por su idea futbolística.

Comenzando por las desacertadas elecciones de los entrenadores luego de la salida de Dabove. El armado improvisado del cuerpo técnico de Gómez, derivó en una pésima preparación física y un comienzo de campeonato espantoso, que culminó con la salida del ‘Negro’ y la llegada de Bernardi. Otro motivo clave fue la importante sangría de jugadores «titulares» que sufrió a lo largo de un año y medio que nunca pudieron suplir. Y por último los tres mercados de pases paupérrimos que llevó a cabo, donde descuidó puestos que quedaron sin reforzar y terminó sobre-poblando otros.

Nunca logró suplir las bajas del equipo subcampeón: Burian, Viera, Abecasis, Angileri, Pol, Elias, Ángel y Garro.

Ahora José Mansur tomó la posta y le cedió la responsabilidad a Javier Patalano, entrenador de la reserva, para que se haga cargo de la primera. Un técnico desconocido para propios y extraños, o como quien dice «una apuesta«. Lo cierto es que los errores ya lo hicieron perder varios puntos y Godoy Cruz debe empezar a sumar para no tener que sacar la calculadora del baúl.