Por Sebastián Palacios

La Selección Argentina sub-23, con Sebastián Lomonaco en el plantel, consiguió el oro olímpico en los Juegos Panamericanos Lima 2019. El equipo conducido por Fernando Batista goleó por 4-1 a Honduras y se consagró campeón Panamericano.

Una de las incorporaciones de Godoy Cruz para esta temporada fue Sebastián Lomonaco, quien llegó procedente de Arsenal de Sarandí, tras conseguir el campeonato de la B Nacional y el ascenso a Primera División. El delantero, era uno de los deseos de la dirigencia que lo venía siguiendo hace varios mercado y, finalmente, pudo concretar su arribo en este receso invernal. Pero lo cierto es que aún no ha podido vestir la azul y blanca.

Ni bien piso la provincia, el club fue notificado de la citación del ‘Bocha’ Batista a la pre-selección juvenil. Con el pasar de los días, el delantero fue cada vez ganando mayor terreno y terminó metiéndose en la lista final que viajó a Perú en busca de la medalla dorada.

El delantero le tocó ingresar desde el banco para disputar apenas los minutos finales, frente a Ecuador y México, en las dos primeras jornadas del grupo. En la tercera fecha, Lomonaco tuvo la posibilidad de ser titular frente a Panamá y retribuyó la confianza con un golazo que significó la clasificación a la semifinal de la competición.

En la semifinal, Argentina se impuso con un contundente 3-0 sobre Uruguay, uno de los favoritos del certamen. Lomonaco vio acción en los minutos finales del encuentro ingresando por Adolfo Gaich, el goleador del torneo.

Argentina fue un claro vencedor y le propinó una goleada a Honduras por 4-1. Batista aprovechó las variantes para darle oportunidad a aquellos jugadores que no venían sumando muchos minutos. Por lo que el delantero del Tomba, no ingresó.

Ahora, el goleador regresará a Mendoza para sumarse al resto del plantel. Los hinchas ya se ilusionan con esta promesa que llegó pero que no pudo debutar con la camiseta del Tomba por representar a su país. Llegará con la medalla de oro en su pecho, pero sabiendo que deberá ganarse un lugar en la consideración de Lucas Bernardi.