Por Redacción Entrelíneas

Independiente Rivadavia no está pasando un buen momento futbolístico y tampoco financiero. Se le adeudan dos meses a los jugadores y el panorama que se viene no es para nada optimista.

A los futbolistas se les adeuda desde octubre y se viene diciembre, mes en donde hay que pagar aguinaldo. La falta de sponsors fuertes, el pago atrasado de algunos y las pérdidas que generan abrir el Bautista Gargantini para los partidos de la Primera Nacional hace que los números sigan estando en rojo.

El día jueves habló uno de los síndicos que pertenecen al Órgano Fiduciario, César Ceccarini, que manifestó lo siguiente: «la situación del club es crítica porque tenemos un desfasaje financiero ya que el Gobierno de Mendoza que es uno de nuestros proveedores no tiene una fecha exacta para pagarnos, lo mismo sucede con Casino de Mendoza y otros ingresos».

Sobre el gerenciamiento, confesó: «ahora estamos en una etapa de conversación y análisis, todavía no hay nada concreto y se evalúa con el juez esa posibilidad pero no tenemos ninguna propuesta formal«.

Por los pasillos del Gargantini se habla de que en junio del 2020 se podría llegar a dar lo del gerenciamiento.