Por Sebastián Palacios

Cada vez que Diego Armando Maradona pisa alguna parte del país genera revuelo y Mendoza no fue la excepción. El diez fue recibido con mucha euforia desde que se bajó del aeropuerto, durante el partido y al retirarse del estadio Mundialista.

El Malvinas Argentinas vivió una tarde inolvidable. Fue escenario de una imagen única, que quedará graba en la retina de muchos de los presentes. Es que, Maradona, pisó el terreno de juego y los flashes, la ovación y hasta las lágrimas de algunos, le pusieron el color a la jornada.

Una vez que subió la escalinata para meterse al banco de suplentes, se vivió un clima distinto: envuelto de la ovación ensordecedora al compás del «Olé olé olé, Diego Diego», el campeón del mundo en 1986 se tomó unos minutos para saludar y devolver todo el cariño brindado hasta el momento.

Pero habría más para el Diego en la calurosa tarde del Malvinas Argentinas. El club también se sumó a la ‘fiebre maradoniana’ y lo agasajó con la entrega de una plaqueta, que fue entregada por el propio presidente de la institución, José Mansur.

Godoy Cruz - Gimnasia de La plata

Desde la popular tampoco se perdieron la ocasión y aprovecharon para desplegar el telón con la imagen del ‘Diez’, junto a Messi y el Papa, al coro del «Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta es un inglés». Maradona volvió a tomarse unos segundos, de cara a la tribuna Sur del Malvinas, y se golpeó el pecho -en el sector del corazón- y apuntó hacia la gente de Godoy Cruz.

Por último, tras finalizar el partido, mucha gente se acercó a presenciar la salida de Maradona, quien envuelto en seguridad se acercó al colectivo para emprender el viaje de regreso, ante la presencia de fanáticos que pedían por una foto, un autógrafo o simplemente, admirar su presencia.